Casos reales. Problemas que ya resolvimos.
No publicamos capturas bonitas de sitios que cualquiera puede hacer. Publicamos lo que pasó: qué estaba roto, qué encontramos debajo y con qué quedó funcionando. Si tu problema se parece a alguno de estos, ya sabemos por dónde empezar.
Te respondemos en menos de 30 minutos, de lunes a viernes. Antes de pedirte un solo acceso, revisamos tu sitio por fuera y te decimos qué vemos.
Problemas gordos
Estos son los proyectos por los que nos buscan. Llegan cuando el sitio ya se cayó, ya perdió tráfico o ya lo tocaron tres proveedores antes. Casi siempre la causa no estaba donde todos la buscaban.
Un periódico de 89,500 notas tardaba 12 segundos en abrir. Pagaba caché y no la estaba usando.
Periódico digital de uno de los estados con más tráfico del país. Once años de archivo: cerca de 89,500 publicaciones y más de 104,000 archivos multimedia sobre WordPress.com Business, con Cloudflare encima y un tema comercial de revista. El equipo editorial publica todos los días y el negocio depende de que la portada cargue.
Dos sistemas de caché anulándose entre sí. El cliente pagaba Cloudflare APO, pero unas reglas de página puestas tiempo atrás para "arreglar" la portada lo estaban desactivando: la portada se servía siempre dinámica. Debajo de eso, el servidor estaba al borde de su cupo —88 GB en wp-content, imágenes originales de 4 y 5 MB, videos cargados a la biblioteca de medios cuando el plan ya incluía 1 TB de video en otro lado— y los registros de PHP mostraban errores fatales recurrentes del tema varias veces por hora.
Medimos antes de tocar. Liberamos espacio y levantamos un entorno de staging que el sitio nunca había podido tener. Sacamos Cloudflare de la ruta de entrega y lo dejamos solo como DNS, con el respaldo del propio soporte de la plataforma. Activamos la caché que ya estaba pagada. Pasamos los errores fatales del tema a su desarrollador con la causa raíz documentada —el tema releía toda su configuración en cada widget de la portada— y empujamos hasta que publicó la corrección.
La portada pasó de 12 a 16 segundos de espera inicial a abrir en alrededor de 2 segundos en móvil. El arreglo del tema no se quedó en este sitio: se publicó en la versión oficial y lo recibieron todos los que usan ese tema en el mundo.
171 mil publicaciones, dos dominios con el mismo contenido y 134 mil URLs que Google rastreaba sin indexar.
Periódico regional con dos instalaciones de WordPress vivas al mismo tiempo: el dominio actual, con cerca de 171 mil publicaciones, y un dominio histórico con casi el mismo contenido y más de 53 mil URLs indexadas por su cuenta. Nadie había medido el daño porque los dos sitios "funcionaban".
Search Console contaba unas 75 mil páginas indexadas contra 176 mil sin indexar, con 134,772 en el estado "rastreada actualmente sin indexar". No había sitemap enviado. El dominio histórico no era un residuo: competía de verdad. Además el servidor devolvía errores 503 de forma intermitente por agotamiento de procesos, un problema que había que estabilizar antes de tocar nada de SEO.
Trabajamos con una regla fija: medir, entender, decidir, modificar y validar. Nada masivo, nada borrado, nada de tocar robots.txt, canónicas ni redirecciones sin autorización previa. Estabilizamos el 503, instalamos y enviamos un sitemap con 155,788 URLs, aplicamos una regla de servidor para las URLs basura heredadas y montamos la redirección 301 completa del dominio histórico conservando la ruta de cada nota.
Las redirecciones se validaron una por una con URLs reales: todas aterrizan en artículos vivos, sin cadenas intermedias. De paso quedó documentado de dónde venía realmente su audiencia —Discover, con 41,700 clics contra 21,700 de búsqueda— y qué temas la mueven.
Le inyectaron una tienda completa a su sitio. Google veía una cosa y los clientes otra.
Marca mexicana de cosmética con operación en varios países y una tienda por mercado. El sitio europeo apareció comprometido: WordPress sobre VPS, con el panel y los accesos aparentemente en orden.
Una inyección de tienda falsa con spam de posicionamiento y encubrimiento: el sitio mostraba contenido distinto a Google que a los visitantes, para colgarse de la autoridad del dominio. No era un defacement visible; por eso llevaba tiempo ahí.
Diagnóstico pagado primero, remediación después. Limpieza, reconstrucción y endurecimiento del sitio, con la rotación de credenciales coordinada con el administrador del cliente.
A partir de ahí se abrió la revisión de los demás portales de la marca, repartidos entre varios servidores, y un esquema de revisión profunda cada trimestre.
Su web multiidioma perdía el diseño sola. El área de TI ya había descartado todo.
Corporativo industrial con presencia global y sitio en cuatro idiomas sobre Elementor. Después de una migración hecha por su propio equipo de TI, las portadas empezaron a perder los estilos de forma intermitente. El sitio se veía roto para quien entrara en ese momento.
El equipo del cliente ya había descartado permisos, disco, inodos y escritura. Nosotros fuimos a la base de datos: 9,956 registros de contenido de Elementor contra apenas 57 registros de CSS generado. Páginas publicadas enlazaban hojas de estilo que ya no existían en el servidor. El disparador estaba en el código del propio constructor: su rutina de limpieza borra de un golpe todos los archivos CSS y todos sus metadatos, y se dispara con cosas tan cotidianas como actualizar un plugin o guardar el kit de diseño. Encima, la caché de página seguía sirviendo el HTML viejo que apuntaba a archivos borrados.
Entregamos el diagnóstico de causa raíz sin costo y cotizamos solo la solución: un plugin de sincronización que purga la caché de página cada vez que el constructor limpia su CSS, regeneración proactiva priorizando las portadas por idioma, instrumentación forense que deja traza de cada purga y una ventana de monitoreo con verificación automatizada de que cada metadato tenga su archivo.
El cliente dejó de perseguir un fantasma. El incidente pasó de "pasa a veces y no sabemos por qué" a un disparador identificado, con evidencia y con un mecanismo que lo contiene.
Récord histórico de tráfico en junio. En agosto, 35% menos. La causa estaba dentro de la casa.
Consultora mexicana de seguridad industrial y cumplimiento normativo. Llevamos años con su posicionamiento: pasó de competir en lo local a vender en todo el país, y hoy el canal orgánico es su mejor fuente de ventas. En agosto reportaron las ventas a la mitad.
Cruzamos Search Console, el administrador de WordPress, Analytics y Ahrefs. En junio se habían publicado 129 páginas de golpe desde una cuenta del equipo interno de marketing, más nueve páginas casi idénticas sobre las mismas normas oficiales publicadas todas el mismo día. Eran variantes geográficas de las guías que ya posicionaban a nivel nacional: contenido compitiendo contra sí mismo. El sitio tocó su máximo histórico en junio, con más de 10,300 usuarios, y cayó a unos 6,700 en agosto.
Documentamos la causa con fechas, autores y URLs, no con opiniones. Fijamos la regla que ya aplicábamos en el contenido propio: cuando una URL ya posiciona para una norma, esa URL se actualiza y se refuerza; no se publica una nueva. Y en paralelo seguimos con el trabajo de posicionamiento ante motores generativos que ya veníamos haciendo: llms.txt, datos estructurados, señales de experiencia y un conjunto de herramientas interactivas de diagnóstico publicadas en el propio sitio.
El cliente tiene por escrito qué hizo caer el tráfico, quién lo hizo y qué regla editorial impide que vuelva a pasar.
Proyectos que construimos
No todo llega roto. Estos sitios los levantamos nosotros, desde la arquitectura de URLs hasta el último módulo. La diferencia está en lo de siempre: que el cliente pueda editarlos sin llamarnos y que aguanten crecer.
Un catálogo industrial de empaque, vendiendo en línea desde cero.
Comercializadora de material de empaque y embalaje: flejes, cintas y consumibles para industria y almacén.
Construimos el portal completo desde cero sobre WordPress y WooCommerce: arquitectura de categorías pensada para un catálogo de consumibles que se compran por tipo y medida, fichas de producto consistentes, y la capa de posicionamiento configurada desde el primer día para que cada categoría tenga una página que pueda competir por sí sola.
Un ecommerce industrial que se administra solo desde el panel, sin depender de nosotros para dar de alta producto.
Once páginas de portafolio, 150 fotografías y ni una sola página por proyecto.
Integrador de tecnología para instituciones: salas de videoconferencia, videowalls, auditorios, sistemas de audio distribuido, CCTV, control de accesos y cuartos de control. Entre sus clientes hay poderes judiciales estatales, universidades y corporativos industriales.
Levantamos el sitio sobre Divi 5 y resolvimos el problema que tenía trabado el portafolio: querían que al dar clic en el logotipo de cada institución se abriera una galería con las fotos de esa obra, sin crear una página por cada una. Lo construimos como una capa propia: una cuadrícula de logotipos que se reacomoda sola, una galería emergente que se dispara con el nombre del archivo del logotipo y el nombre de cada institución bajo su logo. Las fotografías —más de 150 entre audiovisual, seguridad y juicios orales— se importaron a su propia instalación desde el sitio anterior, para que no dependa de un servidor que ya no controla.
Once secciones de portafolio vivas, administrables desde un solo lugar y sin páginas huérfanas. Se entregó además un manual de edición de cinco páginas para que su equipo cambie textos e imágenes sin tocar código.
De 15 a 30 estados, siete servicios por estado y una sola plantilla que lo sostiene todo.
Empresa de publicidad exterior en México: vallas móviles, espectaculares, vallas fijas, transporte público, parabuses, perifoneo y pantallas LED.
Primero posicionamos quince estados. Cuando funcionó, diseñamos la expansión a quince más con una arquitectura de silos: una página madre por estado y siete landings de servicio colgando de ella, ancladas a la ciudad líder de cada estado —Guadalajara, Monterrey, León, Toluca— y no al estado genérico, porque así es como busca la gente. Para que más de cien páginas no se volvieran inmanejables, migramos el sitio a Divi 5 y pasamos las landings a secciones de código propio con una plantilla única, con su diagnóstico interactivo incluido en cada una.
Más de cien landings con la misma calidad de maquetación, cada una apuntando a una intención de búsqueda distinta, y un sistema donde agregar un estado nuevo es clonar y rellenar, no rediseñar.
Cada corredor con su propia meta, su propia página y su propio enlace para recaudar.
Carrera benéfica escolar en la Ciudad de México: un reto de 12 kilómetros donde cada alumno levanta fondos con familiares y amigos para donarlos a una institución de beneficencia.
Montamos la plataforma de recaudación entre pares sobre WordPress y GiveWP: campaña con meta global y meta individual, inscripción de corredores con sus propios campos, páginas de corredor y pasarela de pago en pesos. Traducimos al español el complemento completo, que venía solo en inglés. La página principal muestra las tarjetas de corredores y la barra de avance en vivo, leyendo los datos reales de la plataforma, y el resto del sitio se construyó con el diseño de marca que entregó el cliente.
Una plataforma donde la escuela abre inscripciones, cada corredor comparte su enlace y el avance se ve solo, sin que nadie actualice cifras a mano.
Una escuela de español en Chiapas, compitiendo en inglés por quien aún no llega a México.
Escuela de español en San Cristóbal de las Casas para extranjeros: nómadas digitales, expatriados y viajeros. El sitio está en inglés porque su cliente busca en inglés, antes de viajar.
Reescribimos con intención de búsqueda las tres páginas que sostienen el negocio —portada, cursos presenciales y cursos en línea— sin perder el tono cercano que ya tenían. Se afinaron títulos y descripciones, se reforzó el encabezado principal con las palabras que la gente realmente escribe, se amplió la sección de preguntas frecuentes y se añadieron los datos estructurados de escuela de idiomas y de preguntas frecuentes. Se insertó además un bloque de cursos con precios enlazado a las dos páginas de servicio.
Tres páginas que ya no dependen de la suerte: cada una tiene una intención de búsqueda asignada, sin competir entre ellas.
Dos despachos en un solo dominio, con 109 URLs decididas antes de escribir la primera línea.
Despacho de asesoría integral jurídica y contable con casi treinta años de ejercicio, con dos áreas que atienden clientes distintos bajo una misma firma.
El riesgo de un sitio así es que las dos áreas se canibalicen y que las páginas por ciudad compitan contra la página principal de cada materia. Lo resolvimos antes de construir: mapeamos las 109 URLs del sitio completo, con sus títulos y sus reglas de enlazado interno, en dos silos independientes —jurídico y contable— con las herramientas y el blog como terreno común. La regla quedó fija: la página de materia es la de la sede, y las páginas por ciudad cuelgan de ella.
Un mapa cerrado que permitió producir el contenido en paralelo sin que nadie se saliera del carril.
Si tu problema es este, ya lo hemos hecho
No todos los proyectos entran en un portafolio. Esto es lo que resolvemos de forma habitual, aunque no lleve foto.
Portadas lentas, servidores llenos y borrados masivos de notas que dejan cientos de 404.
Reglas heredadas, caché doble y certificados que nadie recuerda quién configuró.
Pasarelas, webhooks, facturación y plugins de paquetería abandonados por su desarrollador.
Conexión con sus sistemas de reserva y cotización.
Disponibilidad y pago dentro del propio WordPress.
Arquitectos, estudios y galerías de arte que necesitan mostrar obra, no miniaturas.
Portales con requisitos de transparencia y picos de tráfico por temporada.
Donativos, campañas y sitios que tienen que funcionar con presupuesto corto.
Sitios que deben generar consultas, no visitas.
De 5 a 30 sitios en un mismo servidor, con una sola persona responsable.
Cómo empieza siempre
Llegas quemado. Ya te falló alguien antes. Por eso no te pedimos accesos en el primer mensaje.
Escribes por WhatsApp
No tomamos llamadas en frío. Escribe y te respondemos en menos de 30 minutos, de lunes a viernes de 8:00 a 20:00 y sábados de 8:00 a 19:00. Después y el domingo, solo urgencias.
Revisamos tu sitio por fuera
Antes de pedirte nada, miramos qué tienes: dónde está alojado, qué tema, qué plugins, qué versión. Te contamos lo que vemos. Si el problema es sencillo, te orientamos ahí mismo sin cobrarte.
Si es serio, hay diagnóstico
El diagnóstico se paga. Es trabajo real: medir, entender y decidir antes de tocar nada. Y se descuenta completo del monto que contrates después.
Primero medimos, luego movemos
Nada masivo, nada borrado, nada de tocar redirecciones ni indexación sin autorización. Cada cambio se valida contra datos, no contra corazonadas.
¿Tu caso se parece a alguno de estos?
Si llevas semanas con un problema que nadie te ha podido explicar, lo más probable es que ya lo hayamos visto. Escríbenos con el dominio y lo que está pasando. Te decimos qué vemos antes de pedirte un solo acceso.