Soporte WordPress urgente: dinos qué pasa y entramos a verlo
No te vamos a pedir que nos expliques tu sitio. Mándanos la dirección y entramos nosotros: servidor, versión, tema, plugins. Te contestamos diciéndote lo que encontramos.
¿Qué está pasando con tu sitio?
Elige lo que más se parezca a lo tuyo. Si nada encaja, el último recuadro es el tuyo.
El sitio no abre
Error de servidor, no carga nada o el navegador se queda esperando.
Pantalla completamente en blanco
No hay error, no hay texto, no hay nada. Y tampoco puedes entrar al panel.
Dice "Ha ocurrido un error crítico"
Casi siempre después de una actualización. A veces te dejó fuera del administrador.
Te hackearon
Redirecciones raras, contenido que no pusiste, aviso de Google o el hosting te suspendió.
La tienda no cobra
El pago falla, los pedidos entran sin pagarse, la pasarela da error o no hay correos.
Necesitas saber quién entró y qué hizo
Alguien borró, cambió o se llevó algo, y necesitas los hechos documentados.
El sitio funciona pero va lentísimo
Carga eterna, el administrador desesperante, WooCommerce arrastrándose.
¿No sabes cuál de todos es el tuyo?
Es lo más común y no pasa nada. Nadie tiene por qué distinguir entre un error crítico y una pantalla blanca: para eso estamos.
Mándanos la dirección de tu sitio y, si lo tienes, una captura de lo que ves. Entramos, lo revisamos y te decimos qué es. Esa parte no te cuesta nada.
Qué pasa exactamente cuando nos escribes
Lo contamos paso por paso porque cuando algo está roto, no saber qué sigue es la mitad de la angustia.
No contestamos con un "con gusto te apoyamos". Revisamos tu dominio primero: dónde está alojado, qué versión de WordPress corre, qué tema, qué plugins, si hay señales visibles de compromiso. Todo eso se ve desde fuera, sin que nos des una sola contraseña.
En menos de 30 minutos en horario. Con lo que encontramos y con una primera lectura de qué pudo pasar. Aquí ya sabes si somos gente seria o no, y no has pagado nada.
Las dos cosas. Hay casos que no tomamos y te lo decimos de frente en este punto, no después de cobrarte.
Si hace falta entrar al sitio, el diagnóstico es pagado y se descuenta de lo que contrates. De ahí sale qué se va a hacer, cuánto cuesta y en cuánto tiempo.
Lo primero que hacemos es no empeorarlo
Es el miedo real de quien ya intentó arreglarlo solo o se lo dejó a alguien que lo dejó peor. Estas son nuestras reglas y no las rompemos ni con prisa.
Respaldo antes de tocar nada.
Archivos y base de datos, completos, antes del primer cambio. Si algo sale mal, hay a dónde volver. Si el sitio está tan roto que no se puede respaldar por la vía normal, se respalda por otra, pero se respalda.
No probamos en vivo.
Lo que se puede reproducir en una copia se arregla en la copia. En producción solo va lo que ya funcionó en otro lado.
Si hay hackeo, primero se preserva, después se limpia.
Limpiar borra la evidencia. Si hay cualquier posibilidad de que esto termine en una reclamación, un seguro o un abogado, lo primero es conservar los registros y las fechas. Después se limpia. Al revés no tiene regreso.
No tocamos lo que no es del problema.
No aprovechamos que estamos dentro para actualizar quince plugins ni cambiarte el tema. Resolvemos lo que te duele, te decimos qué más vimos y tú decides.
Te contamos qué hicimos.
Qué estaba mal, qué se cambió y qué conviene hacer para que no vuelva. En palabras que puedas repetirle a alguien más.
Lo que no hacemos
No prometemos sin haber visto el sitio.
Cualquiera que te dé un precio y un plazo por teléfono, sin abrir tu instalación, está adivinando.
No pedimos tus contraseñas por correo ni por chat.
Cuando llegue el momento de entrar, te decimos cómo darnos acceso de forma segura y qué permisos hacen falta. Ni uno más.
No trabajamos con temas ni plugins pirata.
No es moral, es técnico: ese código trae modificaciones que nadie puede auditar y es la vía de entrada más común a un sitio comprometido. Si tu instalación los tiene, te decimos qué hay que regularizar primero.
No cobramos por lo que se resuelve en dos mensajes.
Pasa seguido. Si lo tuyo se contesta rápido, te contestamos y ya. Si te sirvió, nos ayuda una reseña en Google.
Cuánto cuesta, dicho de frente
No publicamos precios de urgencias porque dependen de dos cosas que no se pueden adivinar: qué tan roto está y en qué condiciones está la instalación donde hay que trabajar. Levantar un sitio con respaldo reciente y hosting decente no se parece a reconstruir uno hackeado, sin copias y con el tema sin licencia.
Lo que sí es fijo es cómo se llega al número:
- Mirar tu sitio desde fuera y decirte lo que vemos: no cuesta.
- El diagnóstico, si hace falta entrar: se paga y se descuenta de lo que contrates.
- La ejecución: con alcance y precio cerrados antes de empezar, no después.
Nadie te va a dar una sorpresa en la factura.
→ Ver diagnóstico técnico
¿Y para que no vuelva a pasar?
Casi todo lo que atendemos aquí tiene la misma raíz: un sitio que nadie estaba cuidando. Un plugin que llevaba dos años sin actualizarse, un respaldo que nadie había probado, un tema sin licencia que impedía actualizar el núcleo.
Resolver la urgencia es nuestro trabajo de hoy. Que no se repita es otro, y es el que de verdad te conviene.
→ Ver administración de WordPress
Preguntas rápidas
Respuestas cortas a propósito. Quien lee esto tiene prisa.
¿Atienden fines de semana?
Emergencias de clientes con administración contratada, sí. Si no eres cliente, escríbenos igual: lo vemos en cuanto abrimos, lunes a viernes a las 8:00.
¿Cuánto tardan en levantar un sitio caído?
Depende de la causa. Algunas se resuelven en la primera hora; un hackeo con reconstrucción, no. Lo que sí hacemos rápido es decirte cuál de los dos es el tuyo.
¿Pueden recuperar mi sitio si no tengo respaldo?
Muchas veces sí. Hemos reconstruido sitios desde los archivos históricos de internet cuando no quedaba nada más. No siempre se recupera todo, y te decimos qué sí y qué no antes de que decidas.
Lo tocó otra persona y lo dejó peor. ¿Lo toman?
Es la mitad de lo que nos llega. No hace falta que nos expliques qué hizo; lo vemos nosotros.
No tengo los accesos ni sé en qué hosting está. ¿Se puede?
Casi siempre. Con los registros públicos del dominio se identifica dónde vive y con qué correo se contrató, y de ahí se recupera.
¿Me van a obligar a cambiar de hosting?
No. Nos adaptamos a donde estés. Si el servidor es la causa del problema, te lo decimos con datos y tú decides.
¿Hace falta que esté disponible mientras trabajan?
No. Solo al principio, para los accesos, y al final para confirmar que ya quedó.
Mándanos la dirección de tu sitio
Es lo único que necesitamos para empezar. Entramos, lo revisamos y te contestamos con lo que encontramos.
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